Cultiva tu Ser, florece tu año🌸

Reflexiones y herramientas para crecer desde tu esencia y manifestar tus metas en 2026

Comenzamos un nuevo año y con él llegan nuevos propósitos, acompañados de mucha firmeza, muchas ganas y sobre todo, mucha fe…! Tras las fiestas y las comilonas… ¿Quién no se ha propuesto comer más saludable, apuntarse al gym para perder unos kilillos, o incluso, adquirir nuevos hábitos como leer un libro al mes o meditar cada día?

Sin embargo, ¿cuántos acabamos abandonando en menos de lo que canta un gallo? :/

¿Alguna vez te has preguntado por qué no conseguimos sostener dichos propósitos? ¿por qué cada año repetimos los mismos objetivos y acaban quedando en un intento frustrado, esperando al próximo enero para volver a intentarlo?

Te diré por qué ocurre esto. Porque olvidamos algo esencial. Y de esencia va la cosa.

Nos olvidamos de cultivar nuestro Ser.

Si no se produce un cambio interno, difícilmente podremos sostener un cambio externo.

Recuerda: cualquier cambio duradero necesita coherencia interna, de dentro hacia fuera.

En el post anterior hablábamos sobre la importancia del Ser. De pararnos, de mirarnos más allá de las etiquetas y de todo lo que hemos ido sumando a lo largo de la vida y que, muchas veces, sin darnos cuenta, condiciona nuestra forma de pensar, de sentir y de actuar.

Hoy vamos a hablar de la evolución natural para conseguir nuestras metas este nuevo año sin morir en el intento. Esta evolución se llama Ser, Hacer y Tener. Es como el proceso de siembra y recolecta. El Ser es preparar la tierra para hacerla fuerte y fértil; El Hacer es sembrar las semillas, regarlas y cuidarlas; y finalmente, con un poco de tiempo y dedicación, llega El Tener, recoger los frutos.

🏜️El Ser: preparar la tierra

El Ser es la base de todo. Es el terreno desde el que nos movemos en la vida, muchas veces sin darnos cuenta. Aquí viven nuestras creencias, nuestros valores, nuestros hábitos y también nuestras heridas.

Si la tierra está agotada, llena de exigencia, culpa o miedo, difícilmente podrá sostener un cambio duradero.

Trabajar el Ser no significa «convertirnos en alguien distinto», sino liberar aquello que está limitando nuestro potencial, para que pueda emerger nuestra versión más auténtica.

Por ejemplo, trabajar nuestras creencias limitantes, mejorar relaciones, sanar heridas…

🌱El Hacer: sembrar y cuidar

El Hacer nace de un Ser alineado.

Cuando nuestro estado interno cambia, nuestras acciones también lo hacen de forma natural.

El Hacer no es hacer más, sino hacer mejor.

Elegir acciones que estén en coherencia con cómo queremos sentirnos, con la vida que queremos construir.

A veces, el hacer es avanzar.

Otras veces es parar.

Y muchas veces es sostener pequeños gestos repetidos en el tiempo.

Por ejemplo, cuidar el cuerpo, poner límites, elegir mejor en qué gastamos nuestra energía, leer o meditar cada día, cambiar hábitos…

🍊El Tener: recoger los frutos

El tener no se fuerza, llega como consecuencia.

Cuando actuamos desde el Ser y actuamos desde la coherencia, los resultados aparecen: más calma, más claridad, relaciones más sanas.

Y también en el plano material: una casa en la playa, un coche nuevo, más clientes…

En definitiva, aquello que realmente deseas y sientes en coherencia con tu energía.

Eso ya está en camino.

A veces, los frutos no son los que imaginábamos, pero sí los que necesitábamos.

Recoger los frutos después de un tiempo de cuidado y atención es una de las mayores satisfacciones. Esta foto me recuerda que todo cambio, todo objetivo, necesita su proceso: preparar la tierra (Ser), sembrar y cuidar (Hacer) y , finalmente, disfrutar de los frutos (Tener). ¿Qué frutos estas empezando a recoger en tu vida hoy?

Este nuevo año no se trata de exigirte más, sino de escucharte mejor.

De volver a ti, preparar tu tierra, sembrar con conciencia y permitirte recoger los frutos a tu propio ritmo.

Este proceso de Ser, Hacer y Tener no se hace de un día para otro.

Requiere escucha, honestidad y pequeños pasos sostenidos en el tiempo.

Confía en tu proceso. Cada gesto de cuidado hacia ti también es una semilla.

Y si sientes que necesitas acompañamiento para cultivar tu tierra, en Sanayama acompañamos procesos enfocados en el Ser: escuchar, sostener, sanar y preparar el terreno desde dentro.

Sé el granito de arena que cambia el mundo

Sana y ama 💜

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *